- Cartagena, Colombia
Salvar el mundo es posible: las buenas noticas para el planeta – Parte 1
- La Lupa
Nuestro planeta vive momentos desafiantes. Aunque la tierra, como el ser vivo complejo que es, está sujeto a sus propios ciclos de destrucción y reconstrucción constantes, es cierto que las dinámicas humanas de consumo de los recursos naturales ha acelerado procesos de calentamiento global, contaminación o hasta desaparición de especies enteras.

¡Pero no todo son malas noticias! Muchos científicos, líderes y empresarios trabajan arduamente por encontrar soluciones a diferentes problemáticas y con ello nos devuelven la esperanza de un futuro mejor y más sostenible.
Las botellas de plástico a base plantas que se deshacen en el mar
¿Te imaginas un plástico que, en lugar de quedarse durante años en la naturaleza, pueda desaparecer en unas pocas horas cuando llega al agua de mar? Pues parece de película, pero científicos de Japón están trabajando justamente en eso. Investigadores del Centro RIKEN y de la Universidad de Tokio crearon un nuevo tipo de plástico que puede desintegrarse completamente al entrar en contacto con el agua salada. El secreto está en unos enlaces especiales que mantienen unido el material cuando lo estamos usando, pero que la sal del agua puede romper cuando el plástico llega al océano.
Y aquí viene una de las partes más sorprendentes: no se rompe en millones de pedacitos, conocidos como microplásticos. En cambio, se descompone en sus materias originales, que pueden ser procesados por la naturaleza. Además, los investigadores señalan que el material es resistente, puede moldearse como otros plásticos y puede reciclarse. Eso sí, ¡todavía no significa que podamos tirar nuestros envases al mar! El invento continúa en desarrollo y los científicos estudian cómo llevarlo a usos reales. Si algún día esta tecnología llega a utilizarse a gran escala, podría convertirse en una nueva herramienta para ayudar a mantener nuestros océanos más limpios.
¡Adiós a las pruebas cosméticas en animales en México!
¿Te imaginas que un champú, una crema o un labial fueran probados en un animal antes de llegar a una tienda? En México, una nueva ley decidió ponerle un ¡alto! a estas prácticas. En octubre de 2021 se publicaron reformas a la Ley General de Salud que prohíben realizar pruebas de cosméticos en animales. Además, tampoco se pueden fabricar, importar ni vender productos cosméticos cuya fórmula o ingredientes hayan sido probados en animales.
La decisión fue aprobada por el Senado con 103 votos a favor, y también establece castigos para quienes realicen o participen en este tipo de pruebas. Ahora los científicos y las empresas deben buscar otras maneras de comprobar que los productos sean seguros, utilizando métodos alternativos que no necesiten animales. Esto es importante porque significa que cuidar nuestra apariencia y descubrir nuevos productos no tiene por qué significar hacer sufrir a otros seres vivos. ¡Una buena noticia para los conejos, ratones y otros animales que durante años fueron utilizados en laboratorios!

Costa Rica enciende sus luces con energías renovables
Costa Rica es uno de los países del mundo que más utiliza la fuerza de la naturaleza para producir electricidad. Durante 2025, el 98,6 % de la electricidad que produjo el país provino de fuentes renovables, como el agua, el viento, el calor de la Tierra, el sol y la biomasa. La gran protagonista fue la energía hidroeléctrica, que aprovecha la fuerza de los ríos y las lluvias para mover enormes turbinas y generar electricidad. ¡Es como si los ríos ayudaran a encender las luces de las casas!
Pero Costa Rica no se queda solo con el agua. También aprovecha los fuertes vientos para producir energía eólica, el calor que existe bajo la superficie de la Tierra mediante la energía geotérmica y, en menor cantidad, la luz del sol. El país planea seguir aumentando su capacidad de energía renovable y espera incorporar nuevas plantas que aporten unos 600 megavatios para 2030. Eso sí, existe un reto importante: depender tanto de los ríos hace que las sequías puedan complicar la producción de electricidad. Por eso, los científicos y expertos buscan combinar cada vez más fuentes diferentes. ¡Una verdadera orquesta de energía limpia!

