Antes de Google, ¿cómo encontraban información? #2

Hoy tenemos una duda y, en segundos, podemos escribirla en Google y encontrar miles de respuestas. Pero ¿qué pasaba cuando Google todavía no existía?

Hace apenas algunos años, buscar información era toda una aventura. Si alguien quería saber, por ejemplo, cuál era el animal más grande del mundo, no podía sacar su celular y preguntarle a Google. ¡Tenía que buscar de otras maneras!

Las enciclopedias eran las grandes estrellas

Eran enormes colecciones de libros que reunían información sobre animales, países, historia, ciencia y muchísimos otros temas. Si querías investigar sobre los dinosaurios, tenías que buscar el volumen correspondiente y pasar páginas hasta encontrar lo que necesitabas. Más adelanta aparecieron las enciclopedias virtuales, como Encarta, pero estas debían actualizarse constantemente para obtener nueva información: no estaba “volando” en el internet. 

También estaban las bibliotecas

Todavía las tenemos, pero parece que cada vez las usamos menos. Allí hay miles de libros organizados por temas. Los niños, adultos y todo el que quiera puede consultar los libros o pedir ayuda al bibliotecario para encontrar algo específico. Es posible que encuentres información más precisa y verificada que en internet, pero toma un poco más de tiempo. Las bibliotecas siguen siendo los lugares preferidos de los investigadores y escritores. 

¿Y si necesitabas saber algo que no aparecía en los libros?

Podrías preguntarle a alguien que supiera del tema: un profesor, un familiar, un experto o incluso llamar por teléfono. ¡Imagínate tener que hacer una llamada solo para resolver una pregunta!

Los periódicos y revistas también ayudaban.

Si querías conocer las noticias o descubrir información sobre algún tema, podías buscarla en publicaciones impresas que llegaban cada mes o cada semana. Y antes de todo eso, durante muchísimos siglos, las personas aprendían principalmente observando, escuchando, preguntando y compartiendo lo que sabían.

Dato curioso: Google nació en 1998. Eso significa que nuestros papás, abuelos y muchas otras personas crecieron en un mundo donde buscar información no significaba escribir una pregunta en una pantalla.

Así que la próxima vez que encuentres una respuesta en Google en apenas unos segundos, recuerda: ¡antes encontrar información podía convertirse en toda una expedición!

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