¿Qué pasaría si viviéramos en Marte?

Primer problema: abrir la ventana sería una pésima idea.

Has llegado a tu nueva casa. Dirección: planeta Marte, Sistema Solar, cuarto planeta desde el Sol. Te despiertas, te acercas a la puerta y piensas en salir a dar una vuelta. No tan rápido.

Marte es uno de los planetas más estudiados fuera de la Tierra, pero vivir allí sería enormemente difícil. Empecemos con una buena noticia: un día marciano dura aproximadamente 24,6 horas, bastante parecido al terrestre. Un año de Marte, en cambio, dura 687 días terrestres.

Ahora vienen las complicaciones. La atmósfera marciana es muy delgada y está formada principalmente por dióxido de carbono. No podríamos respirarla. Los habitantes necesitarían espacios cerrados y presurizados, trajes especiales y sistemas capaces de proporcionar oxígeno. También tendríamos que combatir temperaturas extremas. La NASA describe Marte como un mundo frío y desértico. Además, el viento puede levantar enormes tormentas de polvo y algunas llegan a extenderse por grandes zonas del planeta.

Después está la gravedad. En la superficie marciana la gravedad es aproximadamente el 38% de terrestre. Saltar sería mucho más fácil. Tus huesos y músculos, sin embargo, quizá no celebrarían tanto la noticia: el cuerpo humano evolucionó bajo la gravedad de la Tierra. La NASA incluye los cambios de gravedad entre los cinco grandes peligros de los vuelos espaciales humanos. Los otros son la radiación espacial, el aislamiento y confinamiento, la enorme distancia de la Tierra y los ambientes cerrados u hostiles.

 

También habría que producir o reciclar casi todo: agua, aire, alimentos y energía. Si una pieza importante se rompe, no habría una ferretería en la esquina. Y una llamada de emergencia a la Tierra no funcionaría como una conversación normal, porque las señales de radio tardan minutos en viajar entre ambos planetas, según la posición en que se encuentren.

La NASA estudia Marte porque una futura exploración humana exige resolver precisamente estos desafíos. Pero todavía no existe una ciudad marciana ni una fecha garantizada para que familias enteras se muden allí. Sin embargo, la literatura ya se ha imaginado cómo sería esta aventura humana: Ray Bradbury publicó en 1950 sus famosas “Crónicas marcianas” donde explora con enorme imaginación la secuencia de hechos que nos llevarían a una vida en la planeta vecino. 

Imaginar esa vida deja una enseñanza curiosa. En la Tierra ya tenemos aire respirable, agua líquida abundante, una atmósfera protectora y ecosistemas que producen alimentos. Nuestro planeta viene con muchísimas funciones instaladas de fábrica. Marte nos ayuda a recordar lo extraordinarias que son.

 

Fuentes consultadas: 

  1. NASA Science — Mars: Facts — duración del día y año, atmósfera, frío y tormentas de polvo.

 

  1. NASA — Humans to Mars — gravedad marciana y condiciones relevantes para exploración humana.

 

  1. NASA Human Research Program — 5 Hazards of Human Spaceflight — radiación, aislamiento, distancia, gravedad y ambientes hostiles.

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