La importancia del agua para los niños.
¿Sabías que el cuerpo de los niños al nacer está compuesto por un 80 % de agua? ¿Y que ocupa un 65 % en el cuerpo de los adultos? ¡Los seres humanos estamos hechos de agua!
La digestión, la orina, las lágrimas y el sudor, son procesos de pérdida de agua corporal. Sin embargo, cuando los niños están enfermos y presentan fiebre, exceso de sudoración, diarrea, vómito e inapetencia (falta de apetito o ganas de comer), la pérdida de agua es mucho mayor a la que entra produciendo deshidratación, de acuerdo al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar – Icbf, entidad que vela por la protección de la infancia colombiana.
Los beneficios del agua: refrescante y económica.
Según la organización Healthy Children de la Academia Americana de Pediatras, tomar agua además de refrescante y económica ayuda a:
- Mantener las articulaciones, los huesos y los dientes sanos
- Circular la sangre
- Regular el peso
- Mejorar el estado de ánimo, la memoria y la atención en los niños.
Se deben tomar al menos 5 vasos de agua al día, uno después de cada comida y meriendas. Puede ser agua sola, u otros líquidos y frutas que contengan agua como la patilla, evitando el consumo de bebidas azucaradas y gaseosas, pues contienen exceso de azúcar innecesario y dañino para nuestro cuerpo.
Aprende a detectar la deshidratación.
Estar atentos a lo que comunica nuestro cuerpo, permite descubrir a tiempo las fallas de esta increíble máquina humana. Es por eso que en La Lupa Curiosa les compartimos una pequeña lista de los síntomas de la deshidratación en los niños:
- Fiebre alta
- Boca seca o lengua pegajosa
- Poca orina y lágrimas
- Orina amarilla oscura. Recuerden: la orina debe ser muy clara, casi transparente
- Somnolencia (sueño constante)
- Piel seca
- Ojos hundidos.
¿Qué hacer?
Para recuperar la pérdida de agua en nuestro cuerpo, se recomienda tomar mucha agua o bebidas de deportistas que contengan electrolitos, o visitar al médico en caso de presentar complicaciones.