Los atletas competían desnudos. Sí, de verdad. No era por falta de ropa.
Imagina un estadio gigante lleno de gente gritando. Ahora imagina que todos los atletas que compiten están completamente desnudos. Así eran los primeros Juegos Olímpicos en la antigua Grecia, hace más de 2.700 años.
Los Juegos Olímpicos comenzaron en el año 776 a.C. en la ciudad de Olimpia, Grecia. Se hacían cada cuatro años como una forma de honrar a Zeus, el dios más importante de la mitología griega. Los mejores atletas de todo el mundo griego llegaban para competir en carreras, lucha, lanzamiento de disco y otras pruebas. Los ganadores se llevaban una corona de ramas de olivo y la gloria eterna (también sus ciudades les daban regalos increíbles, pero eso es otro tema).
¿Por qué estaban desnudos?
Los griegos creían que el cuerpo humano era una obra de arte. La desnudez era símbolo de pureza, fuerza y honestidad. Además, querían que todos compitieran en igualdad de condiciones: sin ropa cara que mostrara quién era rico, sin armaduras, sin nada. Solo músculos, voluntad y talento.
Algo importante: Las mujeres NO podían competir en los Juegos Olímpicos. De hecho, estaba prohibido que si siquiera miraran las competencias. Si una mujer era atrapada viendo, la podían castigar. Así era en el mundo antiguo.
El giro inesperado: En 393 d.C., el emperador romano Teodosio I canceló los Juegos Olímpicos porque consideraba que eran «paganos» (que no eran cristianos). Los Juegos desaparecieron durante casi 1.500 años. Fue hasta 1896 que un francés llamado Pierre de Coubertin decidió revivirlos en Atenas. Así nacieron los Juegos Olímpicos modernos que ves en la tele cada cuatro años. Una importante diferencia es que ahora los atletas usan ropa. Un detalle.
Dato curioso: Los atletas olímpicos griegos se untaban con aceite de oliva antes de competir. No era por belleza: el aceite los protegía del sol y el polvo. También se raspaban la piel después de competir porque el aceite, el polvo y el sudor se juntaban y era bastante desagradable. La higiene antigua era… digamos complicada.
Fuentes consultadas:
