Conexión Local / Ciencia – Medio Ambiente y Costas Colombianas
La próxima vez que vayas a la playa, mira la arena de cerca. Realmente de cerca. ¿Esos pedacitos diminutos que a veces parecen brillitos de colores mezclados con la arena? Muchos de esos no son conchas, ni minerales. Son microplásticos: fragmentos de plástico menores a 5 milímetros que son tan pequeños que a simple vista parecen inofensivos, pero que están causando un problema ambiental de proporciones enormes.
¿Cómo llegan los microplásticos a la playa?
El ciclo es más sencillo de lo que parece. Alguien desecha una botella plástica de forma inadecuada. La botella termina en un río. El río la transporta al mar. Una vez en el océano, la acción del sol, el oleaje y la sal la van fragmentando en pedazos cada vez más pequeños hasta que se vuelve prácticamente invisible. Pero no desaparece. Y no son solo botellas. Sorpresivamente, la ropa sintética libera microfibras plásticas cada vez que la lavas en la lavadora. Los envases de comida rápida se degradan en micropartículas. Las bolsas plásticas que tiraste hace años siguen circulando por el ecosistema en formas que no puedes ver.
Colombia: los datos que deberían preocuparnos
Según un estudio del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (INVEMAR), publicado por la revista científica del instituto, en las costas del Caribe y Pacífico colombiano se pueden encontrar hasta 8.000 microplásticos por litro de agua y hasta 1.000 por metro cuadrado de playa. Las mayores concentraciones se registran en Cartagena y Santa Marta, principalmente por la actividad industrial, turística y por la descarga del canal del Dique, un brazo artificial del río Magdalena que arrastra unas 16.700 toneladas de plástico al mar Caribe cada año. Además, el litoral Caribe de Colombia está aproximadamente cuatro veces más contaminado con microplásticos que las costas del Pacífico, según investigadores del Centro de Investigaciones Hidráulicas e Hidrotécnicas de la Universidad Tecnológica de Panamá. Los tipos de microplásticos más comunes encontrados son fragmentos (71,4%) y filamentos (18,3%), provenientes del uso doméstico e industrial.
El problema llega a tu plato
Los peces a veces confunden los microplásticos con alimento y los ingieren. Los humanos nos comemos esos peces. También podemos absorber microplásticos por vía respiratoria o a través del agua contaminada. Según investigadores de la Universidad de Cartagena, los microplásticos no solo representan un riesgo por su composición química (algunos contienen sustancias cancerígenas como el cloruro de vinilo), sino que además transportan en su superficie organismos patógenos y contaminantes del agua. ¿Qué se puede hacer?En Colombia, la Ley 2232 de 2022 inició la prohibición gradual de plásticos de un solo uso desde julio de 2024, con un calendario que se extiende hasta 2030. Es un paso importante, pero no suficiente. Se necesita mejor gestión de residuos, menos producción de plástico de un solo uso, y conciencia individual. Porque el plástico que tiras hoy no se va. Se queda. Y eventualmente te alcanza.

Fuentes: Garcés-Ordóñez et al. (2021), INVEMAR, «Abundancia, distribución y características de los microplásticos en aguas costeras del Caribe y Pacífico colombiano». / Universidad Tecnológica de Panamá, Centro de Investigaciones Hidráulicas. / Acosta-Coley, I., Universidad de Cartagena. / Ley 2232 de 2022 (Colombia). / Semana Sostenible (2024).
























