Si has llegado a cierta edad y de repente tu cuerpo parece haber recibido una actualización de software que nadie te avisó que venía, bienvenido o bienvenida a la pubertad. Es uno de los procesos biológicos más fascinantes que le suceden al cuerpo humano, y entenderlo hace que sea mucho menos miedoso. Así que vamos a hablar de esto sin rodeos, con ciencia y con respeto.
La pubertad es el proceso mediante el cual el cuerpo pasa de la infancia a la madurez sexual. Está controlada principalmente por el cerebro: una región llamada hipotálamo empieza a enviar señales que activan las glándulas que producen hormonas sexuales. En chicas, los ovarios producen principalmente estrógeno y progesterona. En chicos, los testículos producen principalmente testosterona.
Pero ojo: todos los cuerpos producen todos estos tipos de hormonas, solo en proporciones distintas. Las hormonas son como mensajeros químicos que viajan por la sangre y le dicen a diferentes partes del cuerpo qué cambios hacer.
¿Cuándo empieza? Eso varía mucho de persona a persona, y eso es completamente normal. En chicas suele comenzar entre los 8 y los 13 años; en chicos, entre los 9 y los 14 años. La investigación científica ha documentado que en los últimos 150 años, la pubertad ha comenzado progresivamente a edades más tempranas en varios países del mundo, posiblemente relacionado con mejoras en nutrición y salud general.

Si eres de los primeros o de los últimos de tu grupo en notar cambios, no pasa nada: todos llegan al mismo destino, solo que en distintos tiempos.
Los cambios físicos son los más visibles: crecimiento acelerado (puedes crecer varios centímetros en un solo año), aparición de vello corporal, cambios en la voz, desarrollo de los senos, y otros cambios genitales. Muchos de estos pueden sentirse raros o incómodos al principio, lo cual es completamente comprensible. Pero son procesos naturales que han sucedido en todos los humanos a lo largo de toda la historia.
Lo que no se habla tanto son los cambios en el cerebro. Durante la pubertad, el cerebro está literalmente recableándose. Las conexiones entre distintas regiones cerebrales se fortalecen y reorganizan, especialmente en las áreas relacionadas con las emociones, la toma de decisiones y el control de los impulsos.
Un estudio publicado en la revista Developmental Cognitive Neuroscience en 2022 mostró que la pubertad tiene un efecto directo en la maduración de los circuitos fronto-estriatales del cerebro, que son los que nos ayudan a tomar mejores decisiones y a controlar nuestras reacciones. Es decir: ese cerebro tuyo está en construcción activa, y eso explica (en parte) por qué a veces las emociones se sienten más intensas o difíciles de manejar.
Hablar de la pubertad no debería ser tabú. La investigación en salud pública ha demostrado que los jóvenes que reciben información clara y honesta sobre la pubertad antes de que ocurra tienen una experiencia más positiva y menos ansiedad durante el proceso. Investiga, pregunta a adultos de confianza, lee fuentes confiables.
Tu cuerpo no está haciendo algo malo: está haciendo exactamente lo que se supone que debe hacer. Y lo está haciendo de manera increíblemente coordinada, con señales que viajan entre tu cerebro y todos tus órganos en una danza química perfectamente sincronizada.
Fuentes consultadas:
Sommer, M., & Schmitt, M. L. (2023). Taking Stock: An Adaptable Research and Partnership Model for Developing Puberty Education in 10 Countries. Global Health: Science and Practice, 11(3), e2200498. DOI: 10.9745/GHSP-D-22-00498 (acceso abierto). https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10285729/
Suutela, M. et al. (2022). Timing of Puberty and School Performance: A Population-Based Study. Frontiers in Endocrinology, 13, 936005. DOI: 10.3389/fendo.2022.936005 (acceso abierto). https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9388756/


























